1 de mayo de 2013

Salto al vacío


Exposición en la vitrina del ex-edificio TX de la Universidad de los Andes

iLLico-deskplate, 2012

-

A mediados de los años 80, Mauricio Cruz funda iLLiCo-artefactum, un espacio mental, un taller de divagación artística sin sede material que toma el nombre de una palabra usada en francés, la cual sobrevive del latín y significa "ya mismo" o "inmediatamente". Esta especie de empresa o compañía medio de mentiras (aunque de mentiras serias) funciona como un pretexto de inscripción social que tiene tanto de ironía como de actitud compensatoria nacida de una profesión sin jefes, horarios, memorandos o burocracia (todo eso ya está en los espacios de exhibición y los sistemas de curaduría, pero eso no es competencia del momento de la creación).


Desde entonces la definición de un territorio personal corporativo ha sido la constante en iLLico, trabajando desde la ociosidad y haciendo rentable en términos intelectuales lo intuitivo Mauricio ha construido textos, objetos, instalaciones, crónicas y muchos productos más. A manera de juegos sígnicos y simbólicos, y en muchas ocasiones confiando en la sabiduría del azar, el trabajo de éste artista desconfía del arte que busca una relación fácil con el espectador y que juega demasiado bien el juego institucional de ferias de arte y curadores palabreros. Tal vez, iLLico se fundó como la competencia a este medio, del cual el artista siempre ha huido con una digna distancia. La pieza presentada en este ciclo de exposiciones es de una importancia particular en la historia de iLLico: se trata de iLLico-deskplate, un letrero de tres caras similar al que usan en sus oficinas gerentes de banco y otros puestos de poder, que muestra el nombre del dueño del escritorio sobre el que se pone. Esta especie de placa mortuoria/ficha técnica de la persona apela al carácter corporativo de la empresa mental de Mauricio y contiene en cada una de sus tres caras aspectos representativos de la vida y el trabajo del artista con iLLico hasta el momento. 


Una de las caras, de fondo negro, contiene el logotipo de los tacos de billar Brunswick custodiado por dos figuras masculinas extraídas de un códice Maya (¿Tal vez el de Dresde?). No estoy seguro si la asociación que Mauricio planeó para ésta imagen fue la misma que yo hice, pero la lectura que me interesa de la imagen contrapone dos juegos de pelota de naturalezas distintas y particulares. Por un lado, los Mayas jugaban partidos de pelota en Mesoamérica que tenían un aspecto ritual, y en algunas ocasiones el perdedor era sacrificado como ofrenda. El logo de Brunswick, por otra parte, hace alusión a la prestigiosa marca de tacos de billar, siendo este deporte ciencia un tema trabajado desde hace ya muchos años por el artista. Diversos paralelos se tejen entre ambos deportes, como por ejemplo el hecho que ambos se jueguen al nivel de la cintura (los Mayas golpeaban los balones con las caderas y la mesa de billar llega a dicha altura) o que ambos sean deportes de puntería, en los que la pelota del juego debe atravesar un hoyo para anotar. Tal vez esta relación deportiva entre juegos de puntería tenga que ver con los Targets de Jasper Johns, una referencia intelectual muy importante en todo su trabajo.


La segunda cara es blanca y tiene grabada una historieta del Tío barbas de Geoffrey Foladori. En ella, el Tío barbas aparece como un mago de fiestas que hace aparecer objetos de su sombrero, pero en un momento el sombrero se vuela con el viento y en su escape empieza a dejar caer una enorme variedad de cosas sin control: velas, flores, conejos, globos… La historieta podemos entenderla como una metáfora al proceso creativo que ocurre en el interior de iLLico, el cual pretende dejar volar el cerebro con el impulso de la coincidencia y el azar para que éstos sean una nueva posibilidad de creación, para que se desprendan de esta libertad creativa variados y sorpresivos frutos producto de dicha divagación


La última cara, en rojo, contiene las figuras que ilustraban las cartas Zener, un método de entrenamiento telepático diseñado por Karl Edward Zener, PhD en psicología en Harvard. La idea es que trabajan como una batería (para)psicólogica que potenciaba la intuición, la comunicación extrasensorial y las habilidades clarividentes del jugador. Fueron utilizadas, entre muchas otras comunidades, por psicólogos keynesianos para aumentar la habilidad de predicción en la bolsa de valores. Estas cartas representan un aspecto vital para comprender el trabajo de Mauricio, pues parte de su encanto es la enorme inocencia del método y como, viéndolas desde una perspectiva científica, los datos arrojados por las pruebas eran cero convincentes y bastante autocomplacientes ante las enormes falencias teóricas que contenían. Sin embargo su belleza radica en que representan uno de los tantos intentos por unir psicología y parapsicología, como un lance de ciego que intenta abarcar lo intangible a través de la lógica, gesto de balance con el que esta fábrica mental de ideas que es iLLico tiene mucho que ver.

¿Abarcar la mente desde otra mente no es como tratar de meter una caja dentro de otra exactamente igual?


William Contreras Alfonso, curador
-




anexos




No hay comentarios.: