5 de marzo de 2009

Diario del último mes : transversalidades

IDENTITY, MARGINALITY, SPACE - SANART'92 conference / 14 January, 1992. Vakifbank Conference Hall. Ankara, Turkey. Conferencia leída en el marco de las conferencias pre-simposio, y publicada por la Middle East Technical University, Faculty of Architecture, Ankara, Turquía.

versión en Inglés

* Permeabilidad Cultural










1
Estoy a más de 30.000 pies de altura sobre la costa este norteamericana, es de noche y el avión parece suspendido, inmovilizado en el aire. Por la ventanilla pueden verse las apariciones de las ciudades luminosas que se extienden como charcos de electricidad a lo largo de la ruta; allí todo bulle, circula, se exita en un frenesí comunicativo. Hojeo una revista. Proyectan una película para distraernos de la magia del vuelo nocturno con una secuencia de imágenes que resplandecen al ritmo entrecortado de un drama o una comedia; no escucho nada, los gestos, sin auxilio de la banda sonora, caen en la impertinencia relativa de lo que transmitan mis audífonos musicales. Encapsulado en la nave me pongo a pensar en capilaridad y vasos comunicantes, en circuitos informáticos y flujos eléctricos, y en cómo aparecen las imágenes sobre las pantallas y las páginas de las revistas, con su trama de líneas y puntos urdiendo figuras como si fueran alfombras orientales. El mundo traducido a un enorme tapiz puntillista. Un Seurat vibrante entretejido de partículas inquietas, efervescentes (mientras la anciana de al lado continúa descifrando cómo quitar la envoltura del queso).

Tengo la sensación de que todo es lo mismo. Que sólo cambia el patrón organizativo, las coordenadas en que se sumergen los objetos para renacer en fantasmas efímeros que no hacen otra cosa que palpitar, danzar y desaparecer como el fuego de las hogueras primitivas. Esa primera 'pantalla' donde lo que importa ya no es lo que se dice (el mensaje) como el hecho mismo de que esté sucediendo.

Harmon & Knowlton, Studies in Perception, 1968
Seurat lo había percibido : una mujer desnuda es también una aparición generada por cierta organización de caracteres y números binarios. Una ilusión cerebral que transita de acuerdo a un plan coreográfico ultrasensible y anónimo. Un devenir sin jerarquia, neutral, extrahumano, encantado en su propia suficiencia. Los Nenúfares de Monet.

Pasamos de la autoridad referencial del texto antiguo -desalojado en la purga visual impresionista, fotografía de por medio- al foco total, al detalle y al vértigo; a la puesta en escena de una 'insignificancia' aleatoria, generalizada, prácticamente perfecta. Todo esto lo sabíamos, pero no se había experimentado a esta escala. Antes, el futuro era un destino (l'avenir), un proyecto; hoy es una instalación inmediata, una densidad en proceso. La ola que avanza y regresa. Todos los tiempos al tiempo.

2
Siempre me han gustado las Anunciaciones. La idea del ángel mediador, el asunto del umbral, los elementos involucrados.

Hay un cuadro de Turner que me interesa de esta manera, Rain, Steam, Speed - The Great Western Railway, pintado a mediados del siglo XIX. En él aparece un tren (uno de los primeros en una pintura) que viene desde el punto de fuga situado exactamente en el centro del cuadro y comienza a cruzar un puente de piedra rojiza sobre el Támesis. El paisaje es brumoso, desdibujado, y el dragón maquinal se proyecta, calderas encendidas, hacia el ángulo inferior derecho como una especie de ángel metálico y oscuro. Se trata del advenimiento de la era industrial.

Pero lo que más me interesa es el efecto simbólico de esta presencia sobre las coordenadas del paisaje y el órden inédito que inaugura : los vínculos de verticalidad que categorizan el arte religioso en las Anunciaciones adoptan en el cuadro de Turner la horizontalidad efectiva de una máquina de vapor que se desplaza sobre el horizonte. La relación espacial arriba / abajo deja de ser trascendente para convertirse en una cruda imagen de locomoción : Donde hay tren no hay campanario. Todo un problema 'compositivo'.

Una anticipación de este evento la encontramos en aquel ángel sentado y meditativo -como El Pensador de Rodin- en medio de un repertorio cargado de objetos, figuras, y símbolos enigmáticos : Melencolia I, el conocido grabado de Durero de 1514, cuya complejidad heterogénea contrasta de modo elocuente con el vaporoso paisaje londinense (dos puntos de quiebre, dos modernidades) donde el ángel alegórico, relevado de sus funciones celestes, se empeña en descifrar el universo a partir de los instrumentos de su época. Como si la idea de la máquina, esa criatura posible, se estuviera gestando en medio de sus cavilaciones científicas y esotéricas. Imagen de la transición : un mundo que se abre y otro que se cierra. De ahí el título.

3
Una cosa notable es que ni aviones ni barcos dejan huella; otra, que el ferrocarril, la autopista y el subway (esa red subterránea, como de serpiente) impriman la suya de modo indeleble.

Virgil Thomson, compositor norteamericano, dijo que "gracias a la electrónica y por medio de ella, salimos de la iglesia y nos sumergimos en la vida". Lo que viene a ser como el tren de Turner pero en territorio musical, introduciendo una diferencia (inconsciente) en nuestras coordenadas mentales.

Lo que me recuerda un par de experimentos de física que todos conocen : el de los vasos comunicantesdonde las diferentes alturas de un líquido terminan por nivelarse gracias al efecto de la gravedad compartida; y el fenómeno de capilaridad que permea los cuerpos independientemente del efecto descendente que ejerce la misma. Una encarnación penetrante y difusa cuya chispa (al igual que la inerte criatura ensamblada del doctor Frankenstein) insufla la vida energética.

En una entrevista radial concedida en Paris en 1986, John Cage, inventor del sonido contemporáneo, se refiere a un fenómeno que ayuda a entender todo esto : "Yo creo que la transparencia, los reflejos y la multiplicidad son muy importantes para nosotros porque vivimos con vidrios. Ya que por ejemplo, en ése vidrio de ahí afuera veo reflejos y colores que no están allí pero que pertenecen a otro lugar. Esa es nuestra experiencia. Algo que está lejos de Bach pero cerca de Mozart."

Su comentario deja ver cómo gracias a este 'reflejo agregado', a la natural impertinencia que tienen los eventos cotidianos, la continuidad del discurso habitual, con sus jerarquías y su soberanía controlada, se subvierte, y el ego, por así decir, se des-autoriza al momento de tener que negociar con el ordenamiento impensable que tienen las cosas.

"La mejor manera a mi juicio de escapar al número dos consiste en servirse del azar, porque así se permite introducir un enorme número de cosas en un solo acontecimiento complejo. Evitando con ello la simplificación propia de nuestra manera de pensar."

4
Londres, Virgin Records. Stop Making Sense, un concierto del grupo Talking Heads filmado en 1984, me llama la atención. Por otra parte, las espectaculares vitrinas navideñas de Selfridges han sido decoradas este año con escenas de Alicia en el país de las maravillas. Talking Heads, Lewis Carroll, Edward Lear ... Definitivamente, el nonsense es una de las mejores tradiciones británicas.

Fui a Londres por varios motivos, uno de ellos de paso para Turquía, otro, para buscar obras de Richard Dadd, un artista marginal. De hecho, tuve que tomar algunos trenes de esos que he estado hablando para ir al Bethlem (o 'Bedlam') Royal Hospital, un sanatorio legendario en las afueras de la ciudad. Uno desciende en Eden Park, un nombre sugestivo, y luego de 'fifteen minutes walk' (me llamó la atención que la distancia la miden en tiempo) se llega al pequeño museo de pacientes artistas : las obras, como era de esperarse, son desbordantes, intensas.

Patricia Allderidge, autora de un conocido libro sobre Dadd, me recibe en su oficina con tazas de té y me muestra, ya entrados en materia, una acuarela recién adquirida -en ese momento totalmente inédita- que saca de un baúl detrás de su escritorio : A Wayside Inn, 1871. La técnica, explica, se llama stipple y consiste en una serie de puntos (en esta pintura de color rosa y verde) que al mezclarse ópticamente producen un efecto atmosférico disipado, muy a la Seurat.

El día anterior, también con cita previa, había estado en el Students Room del Museo Británico buscando otras obras de Dadd, autor del alucinante momento pictórico The Fairy Feller's Master Stroke (1855-64) actualmente en la Tate, donde un leñador se apresta a dar el golpe maestro sobre una avellana enigmática mientras una multitud de criaturas fantásticas atiende expectante la resolución del hechizo.

Entre las obras que estuve manipulando (prestan guantes) una pequeña acuarela cautivó mi atención : General view of Port Stragglin. The Rock and Castle of Seclusion and the Blinker Lighthouse in the Distance (1861). La imagen mide 19 x 14 centímetros pero el espacio representado es inmenso. Un universo donde pueden contarse más de diez barcos de vela dibujados en todo detalle con todas sus velas y aparejos sobre un mar rizado, a la manera de las xilografías japonesas, flotando entre unas cuantas islas con sus casas, calles, chimeneas y puentes reproducidos con precisión de relojero. Todo esto al pie de una roca erguida, gigantesca, la mismísima Rock coronada por the Castle of Seclusion... Al respaldo el autor escribió algunos comentarios inquietantes con lápiz : "not a bit like it / not sketched from nature”, etc.

Ustedes se preguntarán porqué estoy hablando de todo esto, porqué una información más bien introspectiva en una conferencia que debería abordar temas de interés general. No sé, tal vez esté tratando de introducir aspectos de marginalidad específica. Decir que, en últimas, no simpatizo con las identificaciones que suelen suponerse entre 'marginalidad' y 'tercermundismo'. Que me parece más interesante cuando esta diferencia se presenta al interior de un mismo espacio cultural, como una secesión. Es por eso que personas o individuos como Carroll o Dadd aportan una diferencia significativa en el marco de la Inglaterra Victoriana. Diferencia que pone en jaque, con su singularidad, las generalizaciones propias a todo sistema.

5
Los viajes y su narrativa interceptada. La manera imprevista con que van al encuentro de las cosas.

En esta ocasión no fuí al teatro, la película, en cambio, vino a mí  al encender la TV londinense : Rain Man. Una historia con "secesión” de por medio acerca de dos hermanos que no se conocían o una cultura que por alguna razón ignoraba su otra parte. Los hermanos son diferentes pero hay uno que es más 'diferente' que el otro, Raymond (Rain Man) el cual ha estado viviendo todo el tiempo entre seres inadaptados. No voy a contar la película, pero el otro hermano (Tom Cruisse) habla mucho y quiere resolver todo con el sentido práctico del norteamericano promedio. Raymond (Dustin Hoffman), en cambio, es como un brujo que ha perdido su tribu, su relación con el mundo depende de otra óptica. Y el viaje que emprenden los dos es la historia negociada de esa incongruencia, de esa doble naturaleza que logra finalmente conciliarse.

Pero es en los créditos del final donde aparece lo que más me interesa. Mientras caen las palabras como 'lluvia' sobre la pantalla, aparecen las fotografías tomadas por Raymond a lo largo del trayecto. Estas maravilladas (sic) y perspicaces imágenes están desenfocadas, son torpes técnicamente, pero la mirada personal descorre el velo hacia una revelación desatendida e inédita. Son el aporte de una diferencia más profunda y más atenta al mundo circundante que a sí mismo.

Hay un pensamiento indú de Vijnana Bhairava que tal vez sirva para dilucidar lo que estoy sugiriendo : “En el momento en que uno percibe dos cosas, tomando conciencia del intervalo donde uno firmemente se instala, si uno las excluye simultáneamente, entonces, en ese intervalo la realidad resplandece."

Las películas como espejos en movimiento : el narcisismo (el número dos) se desplaza y los objetos 'caen' en los intervalos.

6
Ahora contemplo a Estambul desde el cielo. El avión se inclina varias veces dejando pasar fragmentos de la ciudad por la ventanilla. Allá abajo aparece la costa dibujada por reflejos de sol sobre el espejo de un mar 'rizado'. En algún lugar debe estar ese hotel (el Pera Palace) donde Agatha Christie solía refugiarse de sus penas británicas para escribir sus novelas detectivescas. Luego de una escala confusa (casi latinoamericana) en la que aprovecho para probar unas "delicias azucaradas" a base de pistacho, volamos a Ankara, la capital, y su aeropuerto azotado por una inesperada tormenta de nieve.

Esa noche, después de un incidente por deslizamiento sobre la carretera cubierta de hielo, vamos a un restaurante con algunos amigos. Me llama la atención la clientela, exclusivamente masculina; la cantidad de fumadores activos (Turkish Blend Cigarettes), cada quien con su paquete al lado del plato, y la alucinante superficie de espejos que cubren la totalidad de las paredes. La conversación, entre espejos, deriva subliminal, naturalmente, hacia el asunto de las identidades. De cualquier modo terminamos por ponemos de acuerdo sobre un cierto tipo de "reflejo" más bien descentrado, evitando un posible hechizo narcisista, autocontemplativo.

Luego estuvimos en Efeso, Esmirma, Bodrum, Mileto, Xanthos, Antalya, Aspendos, Konya... Los solos nombres seducen. Mundos diversos : desde la antiguedad clásica con sus columnas y teatros, hasta la proliferación agobiante del turismo -religiones primitivas, seducciones islámicas y olivos por doquier en un curioso espectáculo de ruinas esforzándose en restituir una dignidad retrospectiva. Sin embargo, en los teatros vacíos habían cambiado el programa : en Efeso estaban presentando "Nieve"; en Mileto "Yerba silvestre"; en Xanthos "Aroma de tomillo"; en Aspendos "Ecos de pasos"... Y en Meryemana (la casa de la Vírgen) el "intervalo" era perfecto y resplandecía hasta en las cosas.

7
Aviones, trenes, Anunciaciones, artistas desconocidos, películas, espejos... Supongo que todo esto es un repertorio más bien circunstancial. Pero así fue que lo quise. La verdad, sobre todo tratándose del tema propuesto en este simposio (TRANSVERSALIDAD), es que no me siento atraido por el tipo de generalización sistemática que estructura muchas veces el discurso teórico. Por esta razón quise intercalar algunas ideas que me han venido interesando últimamente con un material ofrecido al azar de los detalles de un viaje. Transversalidad entonces? Permeabilidad, espacio. Puesto que no siempre hay que construir un sistema sobre una ocurrencia.

Permítanme entonces concluir este recorrido con algo que me pareció particularmente significativo. El Templo de Apolo en Dídima. Un templo doblado de oráculo y uno de los ‘centros' del mundo antíguo. Misteriosa oficina de 'telecomunicaciones' donde el que pregunta recibía un mensaje emitido más allá de los poderes comunes. Luego de algunos requisitos formales (sacrificio de animales, aceptación de la consulta) la sacerdotisa, el medium, entra en trance gracias a las emanaciones pestilentes y tóxicas de un pozo situado en un pequeño templo incrustado en el centro del templo de Apolo (un dios solar, racional, positivo), y responde en un lenguaje dislocado y oscuro como un sueño que tiene que ser interpretado por los sacerdotes que transmiten a su vez la respuesta al solicitante. El enigma, el asunto de toda comunicación oracular, no estaría tanto en saber quién pregunta como en saber qué, o quién contesta.

Pero lo que me interesa subrayar en este caso es sobre todo la naturaleza de un lenguaje perdido, el lenguaje poético entendido como el lenguaje del mundo. Por eso Thompson habla de electrónica y de iglesias. Por eso el lenguaje hiperactivo de la cibernética -por un puro don de CAPILARIDAD- puede conectarnos nuevamente al sumergirnos en la trama de las cosas. Resumiendo, diríamos que lo que muestra el oráculo es simplemente que el sentido no es tanto algo que el hombre emite (Stop Making Sense) como algo que se capta, como Rain Man y sus fotos.

Chez Benoît, Ankara
En este sentido, el rincón otomano con alfombras y cojines en donde organizo esta especie de diario me parece en consonancia perfecta con una cierta sensibilidad contemporánea. Una dimensión ornamental, entretejida y compleja, donde las imágenes del mundo se disponen en geometrias delirantes.

Como ese recinto en una de las Medrese de Konya (capital de los derviches danzantes) con su domo incrustado de caligrafías de turquesa y la pileta rectangular en el centro, alrededor de la cual se reunían los discipulos para recibir (los pies en el agua) los efectos 'ornamentales' de una enseñanza sagrada y secreta.

Y es tal vez por eso que lo que el arte de las alfombras me ha enseñado este mes no resulte muy distinto a lo que acabo de contarles.

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SANART'92 SYMPOSIUM
(octubre - segundo viaje)

FIVE TRANS-VERSIONS
4th Session

Transversality & new media in artistic creation


1
Si hoy resulta claro que una cierta complejidad desafía intentos de sistematización, tambien lo es que el mero ordenamiento de la lógica ha sido ya invitado a comportarse de acuerdo a un curioso baile ('sutil, sub-urbano y sub-conciente') cuya línea melódica resulta apenas discernible.


2
En enero de este mismo año, fuí invitado a dictar una de las conferencias pre-simposio. Pensé que el asunto de la TRANSVERSALIDAD se ofrecía como un buen ejemplo de la situación contemporánea. Además, mi trabajo como artista me ha colocado más de una vez frente a la encrucijada que ese término implica, pues sabía lo que significa tener una idea de arte en la cual el OFICIO ya no podía definir su campo específico.

La TRANSVERSALIDAD, además, nos libera de las limitaciones operativas de todo profesionalismo y nos lleva de un saber-hacer a un saber-pensar (para poder seguir haciendo otras cosas) y ubicar el ejercicio del arte en cualquier extensión de un oficio por siempre posible.

En mi conferencia abordé la Transversalidad a partir de un texto donde esta visión personal pudiese interceptar algunas ideas de base con un material imprevisto ofrecido por una serie de eventos que encontré mientras viajaba a Turquía. Por esta razón, y porque me detuve en varios lugares un mes antes de la conferencia, la titulé "Diario del último mes-Transversalidades".

Consideré entonces que lo más adecuado no era tanto hablar de la TRANSVERSALlDAD sino ofrecer un ejemplo directo de la misma. De este modo evitaba caer en la “coherencia" formal, muchas veces artificial, que suelen tener los desarrollos teóricos cuando se dejan llevar por su lógica interna determinada por el impulso gramatical de la palabra.


3
El nombre de esta 4th sesión (Transversality & new media in artistic creation) aproxima dos términos cómplices para ser asumidos en el terreno del arte. Transversality & new media son, cada uno, consecuencia y causa del otro; dos palabras para un mismo fenómeno. Los “nuevos medios" (los de ahora y los de antes), siempre han correspondido a los órdenes de complejidad y trasformación propios a cada momento. Y dado que la historia es también, inseparablemente, la historia de sus medios, estos, lógicamente, son siempre los medios adecuados.

Por otra parte, si la saturación informativa que supone la Transversalidad termina finalmente por hacer estallar el órden del discurso –en cuanto desborda la capacidad representativa de su linealidad–, los nuevos medios en el arte corresponden a su vez a la disolvencia del principio paradigmático del oficio. Las dos estructuras han sido minadas desde su misma interioridad (demasiado control, poca modestia, mucho "sol" consciente acorralando potencias oscuras).

Secretamente, lo que los nuevos medios artísticos pretenden (como amplificación de los medios tradicionales) es una toma de contacto más directa con el público. Una aproximación donde el sentido específico de la actividad artística pueda ejercer sus efectos sobre el cuerpo social sin verse demasiado afectada por el usufructo traductor de los intermediarios.


4
En culturas llamadas “primitivas", la transmisión y el acceso al conocimiento, pasa a menudo por una forma ritual en donde la palabra oral se integra a la experiencia. En ella, un anciano (ayudado o no por una substancia psicotrópica) hace VER a los otros los objetos mismos del conocimiento. No se trata entonces de una elaboración conceptual solamente, sino más bien de un órden-de-hechos, de una experiencia que ha de ser abordada más directamente.

Guardadas proporciones, creo que nuestra cantidad informativa, responsable directa de la TRANSVERSALIDAD, pide un saber equivalente. La experiencia mítica posee naturalmente un sentido simbólico. En culturas como la anterior, su coherencia psíquica es preservada en la atemporalidad de la misma. La historia no la toca, ni la contradice, puesto que no se somete a la hibridación intensiva que caracteriza la experiencia contemporánea.

Un saber equivalente entonces? Este tendría que someterse antes a un conmocionado reciclaje: primero, se ocupa de negociar con la cantidad y las diferencias aparentes que ofrece; enseguida, discrimina ahí los patrones, lo standard; y después, recupera lo esencial que tarde o temprano se deposita. La cantidad, en últimas, se traduce en silencio.


5
Si ha de existir un arte de la comunicación, este podría formularse diciendo: lo que se dice no es lo que termina por saberse, pues lo que se sabe es lo que se deposita en la experiencia de lo que se está todo el tiempo diciendo.



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