31 de julio de 2006

indioiglesiaiguana

22 anotaciones para un libro; otro borrador para VALDEZ #3, 1999

" ...los Déarois no les enseñan a hablar, son ellos quienes aprenden el lenguaje de los loros." -Jean Monod, Un riche cannibale

En la Cartilla escolar Charry #1 (recuperada hace poco), vi, siendo niño, las vocales ilustradas. Por alguna razón sólo recuerdo las correspondientes a la i : indio, iglesia, iguana. En mi lectura de la muy determinante adiestración escolar, el indio representaría la dimensión simple y humanizada de la selva sin que se introduzca una lectura posterior, antropológica -el indio es "nosotros" antes de que fueramos nosotros, una diferencia. En la iglesia, lo que se introduce es una contradicción de sol y sombra simultáneamente austera y exitante, en conflicto permanente con el cuerpo. El tercer elemento, la iguana, figura como un representante necesario del "reino animal" compensando con instinto y variedad la humanidad recalcitrante de las otras figuras.
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Cali, diciembre de 1986


"Entre la pura cosa sin sentido y el puro sentido sin cosa"
(de un iLLico para Víctor Laignelet)

1
El libro, siendo un tríptico, se doblaría en dos partes: entre indio/iglesia y entre iglesia/iguana. El primer doblez se lleva a cabo entre figuras desnudas y una aguja-faro; el segundo, entre ése mismo significante y una parte animal, desconocida. Para este efecto cada página se divide en 3 columnas o secciones verticales de modo que de las 6 columnas las dos primeras correspondan al indio, las 2 del centro (página izquierda y página derecha) a la iglesia y las dos últimas a la iguana. Pasando la página, sobre la "bisagra" central ofrecida por la iglesia, la iglesia coincide con la iglesia y el indio con la iguana -por así decirlo, todos "cazan".

Nota -revisar la asignación de los pronombres, el decir "uno", el verdadero acto de los verbos, el objeto real de los artículos, los tiempos de los actos imaginados, el género repartido –apenas- en sus dos generalizaciones favoritas: ella/él.

2
"Imposición de manos": entre el gesto pictórico y el acto bautismal. Una historia en donde los indios “reman” y otros “rezan”, y otros más, “tragan”... mientras destrozamos la estabilidad de la imagen reincidente con movimientos de frase. [...] Entre texto y espesura, la presencia del río es una imagen de continuidad que aparece cada cierto tiempo, a manera de slogan. Ahí la espesura es todo. Unos entran en eso (otros ya estaban). Todos se mueven -por así decirlo- empujando el aire con la piel. Ellos siempre mueven algo mientras hunden el brazo en la corriente de agua: remos y ritmos, ritmos y rezos, y bocados... Detrás de la canoa una estela de espuma, una línea quebrada que se abre y se cierra en distintos lugares mientras el ojo flota, volando, en la espesura.


(05.12.86)

3
Cómo tener el lirismo a raya? Que las cosas no exhalen su himno de escape en impostación locutora... Palabras sí, pero ensartadas en una línea seca, nudosa, tal y como Van Gogh dibujaba una rama de cerezo, torciéndose y quebrándose en el aire, desprevenida, sin "profesionalidad". De todos modos la figura ideal podría ser el catálogo, el repertorio simultáneo; mera constatación; como si colocándo figuras unas a continuación de las otras se encargaran por sí solas de impregnar la totalidad del tejido.

4
Especie de graffitti -No tanto el juego de los bloques como lo que ellos, in situ, son capaces de mostrar. Albañilería recreativa admitiendo un desórden escrito en las caras de cada ladrillo; pasando, por así decirlo, del pentecostés ideal a la cagada de pájaro, depositando, en el hueco de la idea, la plasticidad de la cosa (y viceversa).

5
Pasarse el tiempo de un libro considerando sus dotes pictóricas. Anotar de un buen trazo la sensación de tener el rostro apoyado en la mano derecha; escritura erguida y gesticulante como en un ejercicio de oratoria; toda clase de oscilaciones oníricas; la sensación del estómago vacío, el sudor, las sequedades; concebir el propio cabello rojo e incendiado; cojear de la escritura izquierda; enmendamientos caprichosos en la escogencia de ropa; sabor del café, acosamiento del refrigerio de las cinco; y como apoteosis, cada día, con regularidad publicitaria, resplandores y caidas del disco solar cumpliendo las radiantes labores cromáticas del atardecer.

6
XYZC:ADSHJIOOOM (!) -Antes de Buenaventura, a la izquierda de un retén, una carretera destapada en medio de la selva lleva al río Sabaletas (cauce amplio, pozos profundos, transparentes, pautado por pequeños raudales como los que salen en las películas de Tarzán). De allí recuerdo, alfabéticamente: la X de la nadadora serpiente (Talla-X); una rama en Y, muy erguida; el zigzagueo en Z de un palo espantando una araña peluda sobre el espejo del agua; la C del camarón pálido bajo la luz de la linterna y la delatora diéresis hinchada de sus ojos luminosos (objetivo del tridente); la A de una hoja verde plátano recostada sobre la D en gris metálico de media piedra hundida; fogatas humeantes ascendiendo en forma de S; humanoides catres geométricos en Haches paralelas; la J del gusano enroscado sobre la lona de una carpa; un hombre I con camisa blanca sucia parado en la ribera; tres Oes brillantes y opalinas bocas de pez; la M en cuclillas de algún pescador agachado y distraido; y la esforzada exclamación (!) de alguien que lo llama dirigiendo su voz (entre paréntesis) con las palmas de las manos.

Este alfabeto, grabado en cuneiforme sobre la masa blanda del cerebro, se produce alternamente a otro decir representado acústicamente por el espectáculo nocturno de una selva de grillos aumentados en el más intimidante aguacero que se haya presenciado. Literal "noche oscura y tormentosa" de las novelas que siempre comienzan (Snoopy). Tormenta que invertía la totalidad de su bóveda celeste en el caudal del río por el que terminaron desfilando en solemne procesión una colección de árboles arrancados de raíz por la creciente. Arboles de todos los tamaños que aparecían al día siguiente naufragados en el fondo, suspendidos como paisajes prehistóricos al interior de un gran pisapapeles. A todo lo cual se añadía, irónicamente, la vibración de un pequeño radio contribuyendo con su reverberación humano-telegráfica a la configuración orquestal del medio ambiente.

Será por eso que algunos esperan ver abrirse el trueno para que caigan, nuevamente, las dos o tres cosas pronunciadas demostrando así, con ruido de elocuencia, que el ojo tras la nube maneja otro idioma?

(En este lugar la parte del indio, la iglesia y la iguana, se superponen, y el ruido es tal que uno se calla).

Nota - La coherencia voluntaria es pura pegajosidad, amasijo de tema y compás. La narración hace generalmente exigencias de forma cuya línea captura nociones de "realidad" codificada. La transformación del estado-de-cosas (república independiente de objetos aislados sobre globulares planetas terrosos) se nota en el brillo que queda después de someternos al régimen de las revelaciones ligeras, íllico-instantáneas. Lo que uno asimila en cualquier situación primaveral, cuando el brote y uno son el mismo brote, y la herida se cierra sin esfuerzos de la voluntad en un juntar de pieles ya sabido; con esa destreza "técnica" de gran articulación y tentativa sin que nada, aparentemente, haya sido deseado.

En el fondo lo que necesitamos es un artefacto sinestésico que funcione como metáfora del mundo (el libro total con que soñaba Mallarmé?). Lo que inmediatamente me regresa al borrador, pues la construcción que se busca no es exactamente un "acabado". Como si todo debiera comportarse inagotable, fotográfico, Ray-mondo-Rousseliano.


7
"Atender al ruido de nuestras nubes" -San Agustín, Confesiones
Y es en esta parte, gracias al radio, donde entra a escena la iglesia rascando el horizonte con su antena vertical (irritando concha en un afán de perla), acogiendo en el pliegue del cielo nebuloso el erguido mástil eclesiástico. Pararrayos que convoca el trazo nítido de la quebrazón eléctrica llegando al fondo visceral con su señal exclamativa estremeciendo sexualmente la polaridad fundadora y servicial característica de las primeras piedras. Todo en pagana descendencia, saliéndose de "madre", como dicen, colocando una antigua vírgen negra en lugar de un padre blanco. Entonces, a los que exhiben modesta linterna, y la llaman luz, podría decírseles:

-De allá, más que blanca, la que viene reviste como nada en su pura transparencia.

(De este modo, la extensión clerical se reduce al antíguo arte salmódico, y el acto de oración al ritmo del rosario en la rueda de los dedos con su frase repetida de cuatro o cinco pepas).


(17.12.86)

8
Trinos y tríos -Las tres figuras, ya sabemos, son el principio suficiente de toda articulación. Están entonces en el indio sus "indiamentas", en la iglesia sus "eclesiasticidades" y en la iguana sus "iguanidades" (por humanidades) en aglutinamiento de unos sobre otros, a la manera pictórica de las transparencias (test de percepción superponiendo 5 dibujos de sombreros diferentes -en una revista). De modo que el problema recae sobre las condiciones del libro como objeto. Por un lado, el texto discursivo, lineal (pues "la letra siempre cae. Peldaño la su página cubierta de ceniza": escribiendo a la antigua); y por el otro, el estatismo del emblema, el jeroglífico; lectura que supone irrigaciones multiples, al estilo de las maquinitas de agua en los jardines agrícolas.


(23.12.86)

9
A lo eclesiástico conviene una voz sin cuerpo, "puro sentido sin forma". Cuando se objetualiza, se asimila a un radio. Sus ondas invisibles llegarían al himen de la oreja redoblando sobre el tímpano su clave discontínua. Ya no tanto un vox-populi, aunque su sentido esté destinado realmente a audiciones populares. Sobre todo porque podría llegar a pensarse que ese ruido tan elevado termina siendo más bien un eco del bullicio masticado sobre tierra: síntesis y dictámen de su propia regla, "Palabra de Dios", verbo de la especie, espejo en la persona de nadie. Acto de brazos cruzados que invierte en nubes informes el modelamiento de una carne difusa.

Resumen técnico: Un radio encendido en medio de la selva, un radio que tal vez se ocupe en descripciones -como si un ojo se añadiera a sus entrañas eléctricas completando sus sentidos.


(24.12.86) -navidad

10
La marca, entonces -De la anterior teología, pasar al mecanismo de transporte y éxtasis ante las bellezas del producto. Toda una fraseología incógnita (ya que a falta de firma buenas son marcas). Huella en la arena de Robinson, frase del arco dental inscrito en la argamasa del cuerpo respectivo: Remy Martin XO (cognac). Botella donde el sello se hunde dejando un rastro de pliegues de cristal alrededor de la etiqueta dorada. Como un sol corpóreo, la XO rubrica el espacio con sus propias coordenadas: firma en X de los que no saben firmar, círculo de una carita; señal suficiente, analfabética. (ver más abajo "notas sobre la X").

11
El árbol (colpo di fulmine!) -Según noticias recientes, (y aquí mi ignorancia contribuye a la leyenda) el árbol de navidad fue inventado por Martin Lutero en un arranque de lucidez ornamental al ver que un hermoso árbol caía calcinado por un rayo. Compensando la iracundia celestial, colocó sobre el esqueleto simbólico del árbol luminosos frutos nuevos, redimiendo así, de manera inolvidable, la benéfica función re-productora.

En esta selva navideña puede haber entonces un curioso árbol-entre-árboles, un árbol heterogéneo (tipo tutti-frutti), variante tropical del cual se irán conociendo poco a poco sus virtudes. Una de ellas (el árbol aparecería momentáneamente caído) sería la de proveer la madera para un curioso altar, simple mesa oscurecida en mugres y lustres cuyo diseño consiste en no tener diseño alguno y sobre el cual reposa el radio. Radio de guachimán, transistor trajinado con estuche en imitación cuero y caja aparte para las pilas, el aparato va ajustado al altar de la mesa por unos clavos largos que lo cercan... La persona encargada de cuidarlo -celador ceremonial- es un ex-brujo llamado Martin; su papel principal: vigilar el consumo de las pilas rojas. Cuando lo enciende, los recitativos que surgen de su parlante son una verdadera labor de copy-writer. Escribano amazónico de una deidad colectiva.



Cartagena, junio de 1987

Una lectura de B. Traven me hace retomar estas notas

12
"... Un indio que teje sus sueños en forma de cestas, otros que saben porqué no quieren ser convertidos al cristianismo (...) Si usted busca una mina de oro, no vacilará en demoler su vivienda y cavar bajo sus cimientos -y si usted sabe qué es lo que quiere o cree saberlo, el lugar donde lo encuentre le será indiferente."


(08.06.87)

13
Río arriba y río abajo, extendiéndose siempre desde el punto mágico y discreto de los nacimientos. Ya sea que descienda verticalmente si pensamos en cascadas (ríos verticales que caen del cielo desde el punto más alto del aire hasta la superficie salpicada de vapor), o que suba heróicamente en contravía, por despeñaderos brillantes, ayudando a los salmones a regresar a su lago en misión retrospectiva.


(09.06.87)

14
"Es el hombre quien va hacia la mujer... Los brujos tomaron yopo*, la imagen de sus ojos subió sobre la cima de los árboles y se convirtió en murciélago para ver de dónde venían los blancos. Tú tomas yopo para ver, la imagen de tus ojos vuela y tú ves. El anciano dice, si tomas mucho yopo verás a los Märi. El te enseñará. Tú puedes ver también a tus antepasados.

-Cómo?

-Con tu espíritu.

-Qué es el espíritu?

-No sabes, señor? Los racionales llaman espíritu lo que para nosotros es la imagen de los ojos. No has visto la imagen que hay en tu ojo?** Así llamamos al espíritu. Cuando uno muere, ella vuela, retorna al lugar de nacimiento." -Jean Monod, Un Riche Cannibale

*(yagé)
**(asteriscos sobre un papel de colgadura -MC, La Dimensión Ornamental. Ver emciblog)




Bogotá, enero 5 de 1988

15
Idealizaciones vegetales -Imagen del árbol por excelencia; primero visible, luego olfateable, ahora tocable. Fantasma recompuesto y evidente acercado en toda la claridad del detalle. En otras palabras, consistencia tactil imaginaria, enormemente al alcance de la mano.

Gradualmente, mientras el detalle acomoda su "clara descripción", el árbol sólo visto comienza a secretar su substancia imaginaria frente al testigo que lo observa (un tiempo precioso, hay que decirlo, que depende estrictamente del observador). El mismo que ahora se sienta, recompensada su fé, sobre una de sus gruesas raíces. Alzando los ojos, ve entonces como unos pájaros azules (verdaderos) se detienen parlanchines sobre el señuelo de ramas. Entonces, confirmación que el personaje guardará en su bolsillo, una hoja cae... Acto tercero, momento en el que cumple totalmente con su servicio ilusorio, el árbol sólo visto se esfuma suavemente del centro hacia los bordes dejando un agujero de nada en el telón complicado del bosque -como si la transparencia ofrecida por su desaparición dejara en la lente del aire un espacio perfecto (a lo Sisley) mientras el ojo contempla una pintura vacía enmarcada por árboles reales.


(03.06.90)

16
Notas sobre la X -En el centro de la cueva, cuando ya todas las historias nocturnas se han convertido en ceniza, el residuo alfabético sobrevive entre las chispas del rescoldo. Secas herramientas que se cruzan sobre la caja toráxica en ecuación ejemplar de hueso X brazo igual (=) a mano que las toma. Blanco par de longitudes seco-mate repitiendo un redoble de “no paso” sobre el duro suelo familiar. La X es siempre la letra que queda, la que no puede ser consumida. Y no porque termine el alfabeto, al modo restallante de la Z, sino porque su preventiva señal nunca termina. Al modo simple, confirma un estado: darse cuenta de lo que ofrece su marca; saber no más aquello que invade, y el sentimiento de brazos cruzados sobre la hoguera ya insoportable del pecho.


(10.01.91)

17
La escalera -La iguana se convierte en delfín o "bufeo" rosado, incorporando su sugestiva sexualidad. Igualmente, el indio se convierte en pájaro por medio de emplumada ceremonia, y el ojo volador ("L´image des yeux") encuentra a ratos verticalidad y descenso a través de esta criatura submarina pasando antes por el estado de iguana. La escalera por la que suben y bajan los animales se convierte entonces en instrumento metafórico del proceso de Darwin.

El delfín rosado, con su nariz-boca-pene moviéndose en el agua es un entramado mitológico, una figura seductora cuyo objeto es la india (leyendas de raptos al lado del río). Así, la escalera contiene en sus extremos las dos posiciones: arriba, l’image des yeux, o condición incorpórea, el pájaro suspendido en el aire, y abajo, el "vuelo" corpóreo del delfín -especie de "sireno"- compenetrándose con las profundidades del río.

Esta trayectoria oscilante, subiendo o bajando la escalera, representa el deseo también oscilante del indio-animal. Si sube, la costumbre es llamarlo "trascendencia" porque la imagen de los ojos se incrementa en el cuerpo aligerado, figura análoga de cualquier otro desprendimiento electro-químico (una con-ciencia, en últimas); y si baja, el asunto es de "encarnación" o aumento del influjo gravitacional en una variable tipo Anunciación (gravidez más pagana que crística, más Leda y el Cisne que Vírgen y Espíritu Santo -otra ave mediadora).

Nota (entre texto y espesura) -La narrativa selvática tiende a necesitar escenas, momentos significativos a la manera de Roussel en Impresiones de Africa a las cuales aplica su conocido y particular procedimiento: juegos de palabras producidos por asimetrías fonéticas del francés con rellenos argumentales impasibles sometidos a los "caprichos" subconcientes de la rima. Roussel llena el espacio geográfico con escenas teatrales y el atiborramiento y la absoluta sorpresa en el carácter circense de los actos convierte los juegos de lenguaje en equivalente del follaje (o espesura) de esa Africa simbólica. Entre telón y telón apenas si hay tiempo que permita introducir aspectos del mundo natural ya que el territorio no es más que un pretexto para una maraña de imágenes fonéticas. Como si cada una de las proezas realizadas por los protagonistas fuera la superimagen de un frenesí natural indescriptible, teniendo que aludirse en su pura obliteración.

Esta SELVA, en cambio (negativo potencial de alguna Vorágine), es también un sistema biológico al cual se superponen actividades culturales que necesariamente generan "ideas", selvas mitológicas entretejidas con selvas-selvas, imágenes linguísticas de los eventos que el hombre-indio produce en una mentalidad artesanal tipo "canasto".... (como lo haría un documental de Jacques Cousteau mezclado a una novela psicológica sobre las curiosas propiedades de la química).

En cuanto al método o procedimiento, aplicar una intencionalidad cualquiera resulta siendo siempre un problema expresivo con relación a aquellas dimensiones superpuestas entre lo natural, la-imagen-de-eso, y los juegos autónomos ineludibles del lenguaje. Una negociación entre técnica y expresión que busca "una fórmula que no necesitara inspiración", como propuso Schönberg a propósito de la atonalidad y su serie. Que lo proyectado involucre entonces las dimensiones del azar, filtrando la voz del autor a partir de la voz de la emisora (del dispositivo), contaminando el lenguaje con propiedades técnicas.



(19.01.91)

18
No hay que pensar que la selva que aquí se dispone remite únicamente al espacio amazónico (intercalar aspectos enciclopédicos, diagramas, documentales de Nueva Guinea, Komodo, Patagonia, en donde otras especies igualmente prosperan). La ecología supuesta contiene más aspectos animistas de lo que podría creerse. Cero o ningún monoteismo, película de variedades al estilo pintoresco y femenino de la geografía.

19
Problemas de método -Partiendo de las objeciones de escritura literaria ya indicadas, y de la consecuente ineptitud producida por el absoluto desinterés profesional que pueda derivarse de ese tipo de ejercicio, lo que importa finalmente es que palabra y pintura logren negociar para que sus poderes respectivos resulten ilesos.

Escribir tal vez con grabadora, diciendo y murmurando como un radio proyectado sobre una oreja vecina, apoyado el lápiz en cojines o en almohadas -alternando descuidos orientales con los rigores verticales del atril (copia meticulosa y exacta del que vemos asomarse en la cueva de San Francisco en la stupéfiante pintura de Bellini, con el cráneo encima presidiendo, en docta ignorantia, las complicidades secretas entre el paisaje y el burro).

Registrar la serie "hablada" ateniéndose a su capacidad ab-origen, utilizando la cinta como soporte a la necesidad estructural de las imágenes en ejercicio puntual de cacería (o algo así). Lo que evidencia un método general indirecto -tal y como en pintura o en la elaboración plástica de objetos, método que supone una callada atención a lo inmediato. Trampa, transformador o filtro cuya función modifique la inmediatez característica de la actualidad periodística ilustrada y todo lo que eso supone (respuesta funcional automática con aptitudes de consenso apropiándose abusivamente las categorías posibles de "realidad"). Franja que ha de mantenerse a raya adoptando una desobediencia natural, convirtiendo al escribiente en su propia emisora, pues de tal modo operan las convenciones del arte cuando piden su turno de palabra -una diferencia sutil, pero que vale.


(20.01.91)

20
Un asunto de dos páginas -Escribiendo en una libreta formato vertical como las de taquigrafía puede captarse con más facilidad el problema de continuidad que siempre existe entre una página y otra. Escribe uno en todas las que "caen", y luego, al acabar con todas estas hojas volteando la libreta contínua uno con todos los otros lados como quien se devuelve ?... También, al ver la hoja de arriba siempre blanca, puesto que escribí solo en las de abajo, pensé que en la parte superior podrían ir algunos "comentarios" alternos. Se hace entonces evidente que modificaciones en el objeto físico del libro afectan el sistema total de la escritura (que no vayan a pensar los desmaterializados escritores que el asunto no importa para nada).

Si volvemos a la idea del libro con páginas izquierda y derecha, lo normal es usarlas como si fueran espacios de carácter equivalente. Pero podría no ser así, podría discriminarse funcionalmente la escritura haciéndola doble: imágenes, diagramas y gráficos irían a la izquierda y los textos a la derecha. De este modo -cuestiones de preferencia hemisférica- los dos desarrollos jugarían con mayor autonomía a la repartición de las funciones tradicionales entre texto e imagen sin tener que caer en la convenida subordinación literaria de las imágenes ("ilustraciones") a la autoridad narrativa del texto.

Técnicamente podría resolverse el hecho de percibir como parcial (léase “artificial”) el desarrollo del texto contínuo. Un desarrollo forzado con respecto a procesos concretos de pensamiento y percepción, pues el orden temporal discursivo es mucho más fragmentado, episódico e interesante que esas elaboraciones de sentido (o dirección) generadas por el mero impulso lógico-gramatical. Hasta el punto de que no pueda saberse finalmente qué o quién es el que escribe, si el impulso aprendido de las palabras escolares no revisadas o el testimonio que ofrece la experiencia real imaginaria. Todos sabemos muy bien que así no se procede.

De acuerdo con esta sugerencia formal de discriminar la escritura, el texto asume más abiertamente la imbricación etimológica del tejido, lugar donde interactúan señales inmersas en una atmósfera de esencial plasticidad. Un objeto autónomo con características propias, como cualquier escultura.


(26.01.91)

21
Qué fue lo que le hizo la imagen a la palabra? -ejemplo: todos han dicho sobre la luna, y todos la han visto, sin embargo, los que han dicho de algún modo la han descrito. Cuál es esa función? No es la de decir que hay luna, y que la que hay es así y es asá ? Esa luna ha de ser mostrada aunque todos la vean en su pura y variada exterioridad (si no pongo como ejemplo las puestas de sol es porque su espectáculo es más pictórico y menos esencial, más diurno, acompañado y explícito en sus manifestaciones, al contrario de la luna, imagen que se produce en el espacio personalizado de la noche).

ilustración de La Alegría de Leer #4
Si comienzo esta entrada preguntando por lo que la imagen pudo haberle hecho a la palabra, es porque escucho en el radio un recitativo de Shakespeare (en inglés) y pienso que en aquella época no existían otras imágenes directas que las producidas en pintura. La gente no tenía información documental al respecto que hiciera innecesaria, digamos, la descripción del río Amazonas (y aquí nos sentimos aludidos), ya que los documentales televisivos lo han mostrado en visiones aéreas, acuáticas, sub-acuáticas y, como si fuera poco, terrestres. Allí hemos visto cómo se desplaza específicamente el delfín rosado en comparación al delfín gris: mayor elasticidad ondulatoria y más concentración en la "proa" de su frente. Solo que la palabra "elasticidad" es un dato genérico incomparable con la rareza característica del movimiento percibido visualmente. Quién podría mostrar con palabras el paisaje esquimal sugiriendo ejemplarmente los 7 tipos de blanco y los múltifacéticos estados del hielo que ellos perfectamente discriminan? Quién podría dar cuenta del centenar de rojos de las tribus maoríes? (Manlio Brusatin, Historia de los Colores, 1983)

Desde el punto de vista de la reproducción de la experiencia, no hay nada comparable a los documentales de la BBC... lo que no quiere decir que el problema de la escritura verbal deje de inquietarnos.


(23.03.91)

22
"Una cosa sin mucho sentido, en otras palabras, no se trataba de una historia." (MD).

(...)

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